Esta es la historia de cuatro chavales aburridos que no tenían mejores cosas que hacer en su tiempo libre que perderlo estrepitosamente.
Fue una noche del 2 de diciembre de 2012, tras un intenso y acalorado partido y una cena mediterránea en el McDonald's cuando decidimos, en un acto de valentía, a encaminarnos a casa de Rafael unos cuantos a ver una película: Francisco de Asís, Sofía María, Juan, Pedro y un servidor. ¿Decisión final?: La Caja Kovak ... Francisco de Asís y Sofía María fueron inteligentes, y a la media hora picaron billete del apeadero. Solo nos quedamos cuatro valientes, y digo valientes por la que nos esperaba que pasar.
Resulta y ello es que "La Caja Kovak" es ... bueno, tiene ... parece ... Seamos serios, esta película no tiene ni pies ni cabeza. Película absurda donde las haya, con un desorden en la trama y un trasfondo psicológico digno de los señores que pusieron del dinero encima de la mesa: Telecinco y el ICO (y luego nos preguntamos que de dónde viene la crisis). Y es que, como comentaría Juan posteriormente a la visión del largometraje, "Hoy he visto el truño de peli más grande del mundo, y cuando digo truño me refiero a que podéis aprovechar mejor vuestro tiempo viendo Sálvame antes que este adefesio". En cierto modo, mi estimado amigo tiene razón, he visto deposiciones de vacas más estructurados que esta historia.
Pero como diría Jack "el Destripador", vamos por partes.
Después de leer varias críticas de auténticos duchos en la materia, debo decir que se equivocan. Algunos hablan del "renacer del cine español": señores críticos del cine español, el resurgir del cine español (como ustedes lo han llamado) está mas seguro en los monigotes que dibujan los párvulos de cinco años que en los mancos y experimentales directores que presiden nuestro elenco.
En primer lugar, ¿qué clase de psicotrópico se habría fumado el señor guionista? Porque está claro que fue tras esa iluminadora experiencia cuando escribió el guión. ¿Por qué esos saltos? ¿Por qué esa historia? Si es que parece un corta y pega barato de "El Código Da Vinci" o "Ángeles y Demonios", es decir, miguitas de pan que tiene recoger el protagonista para llegar al asesino, en una sucesión de escenas carentes (pasados los diez primeros minutos de película) de cualquier suspense o halo de thriller. ¡Ah! Lo olvidaba, el mensaje que quiere mandarnos la película, para altos coeficientes intelectuales vistos en MYHYV, La Noria, Sálvame y Telecinco y su programación basura de siempre.
En segundo lugar, los personajes, porque vaya personajes. Resulta que tenemos la típica chica y el típico chico, la relación más sosa y más trillada en las taquillas del mundo, y luego el "villano perfecto": artrítico, con cáncer, huesudo, viejo, lunático, megalómano, ... un figura vamos, que se quedó colgado en los árboles de su nimbo cuando leyó un libro escrito por el protagonista, un Robert Langdom en potencia sin duda.
En tercer lugar, lo que ya me mata es que esta asnada (pues no tiene otro nombre la película) es que es una copia cochambrosa de "La Invasión de los Ladrones de Cuerpos" (Don Siegel, 1956), porque si en los años cincuenta eran esporas extraterrestres que te sorbían el cerebro, ahora lo que tenemos son chips insertados en la nuca que hacen que nos suicidemos cuando escuchamos la canción Gloomy Sunday ... pero, ¿por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? Mourinho se quedaría afónico si viese esta película (desde aquí un saludo y un fuerte abrazo míster). Y lo peor de todo es la cara de gilipollas que tienes todo el rato esperando a que el argumento mejore.
No lo había pasado tan mal desde que me dormí viendo Crepúsculo.
Es la triste historia del cine español, que nos la damos de modernitos, de bohemios y vanguardistas, y nos teníamos que haber quedado con grandes películas como "La Vaquilla", que al menos te reías viendo a Alfredo Landa corriendo detrás de una vaquilla y delante de los nacionales.
Pd: espero la disculpa por escrito del director por haberme hecho perder el tiempo tan miserablemente, a mí y al resto de mi parroquia. Buenas tardes.

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